Sin mirar hacia adelante, ni hacia atrás, ni arriba, ni abajo. Condenándome a la cruda realidad del ahora, disfrutando de las palomas que han invadido nidos que no eran suyos; me giro al fin asomandome al abismo, y bajando con valentía a afrontar la vida.

He soñado con lo antiguo, he vivido con el futuro. Pero ahora, AHORA, decido YO.

Desaciendo el nudo de mi garganta, gritando con la voz más clara, y sin vergüenza a llorar; hoy me levanto, y lo primero que quiero es que me abraces.

Hoy necesito que me abraces fuerte por encima de los miedos y prejuicios... - Complices