Una vez me costó muchísimo darme cuenta que no hay porque tener miedo a empezar, si todo lo anterior ya está perdido. Y entre la angústia y la esperanza escribí esta poesía. Como se titula empezar, quería que fuese la primera que publico, porque aquí también empiezo yo, y es otro nuevo paso para mí.

Empezar…
¿Qué es eso, cuando todo acaba?
¿Cuándo empiezo a acariciar todo y nada?
¿Cuándo siento el amor de la soledad?
Empezar en el fin…
¿A qué espero?
Tengo que empezar desde cero,
pero lo irrazonable me envuelve
y siento que no puedo.
Nada es perfecto,
y no me conformo con ello,
pero estoy sola
y no tengo más remedio.

Siento la incomprensión de un mundo
que me llena a partes,
donde lo único que tengo lleno,
es el arte.
Le sonrío a la vida,
Esperando que me la devuelva,
Pero es una respuesta sin salida,
Y no me la devuelve,
Y empiezo a ahogarme…
A sentirme impotente y vulnerable,
Sin saber
Que lo más importante,
Es dar un paso adelante,
Respirar…
Y volver a empezar.