Y hoy vuelvo a escribir, con esa canción de fondo, con esa felicidad en el alma, característica de los días que nunca escribo. Pero Hoy es especial, hoy quiero lo que no tengo, pero eso no me entristece, todo lo contrario, eso me da fuerza.
Estoy cansada, pero el hecho de irme a dormir con carcajadas hace que valga la pena, que lo quiera repetir una y otra vez. Hoy , como me gusta decir hoy, poder aprovechar esa palabra en todos los sentidos, con todos sus significados sabiendo que mañana todo empieza de nuevo, todo es una nueva oportunidad, pero por primera vez en mucho tiempo me alegra, me da vida.

El cosquilleo en las entrañas, q me susurra: estás viva. Y yo lo siento. Mi cuerpo algún día vivirá sin mí, con todo lo mío dentro, con recuerdos, con sentimientos, con pensamientos, pero el amor ara de mí una marioneta. Lo sé, por que lo llevo en mí, por que el amor se vengará de la represión, para darle esperanza a la libertad. En la guerra del amor es donde más vale todo.

Gritar en el vacío. Al oído. En un susurro.

Besar en una esquina, en la cama, en la calle encima de un banco para que todo el mundo mire y sepa lo que siento, hacer lo que quiero, amar los cuerpos. Caricias, por todo el cuerpo, con las dos manos acompañadas de besos, de lamidos, de gemidos, de respiraciones. Sentir otro cuerpo encima de mi cuerpo, deseando entrar en cada espacio de mí. Un momento eterno, de acabar y empezar para no parar jamás.