Quiero gastarme la vida.

Te veo y pienso en que he tenido suerte. Me miro y pienso en que no la tengo.

Hay una parte de mi corazón que se la lleva alguien. Las piezas no encajan igual que en un puzzle. Los sueños no se cumplen igual que en las películas. Y solo tengo tiempo para ver que pasará.

Estoy cansada de amueblar y decorar una y otra vez mi alma. Quiero olvidarme de
protocolos morales y vivir concentrada en cada segundo. Se me escapan los momentos y los milagros por mirar a otro lado.

No hay equilibrio entre lo que quiero y lo que hago. No hay equilibrio entre lo que quiero y lo que necesito.

No quiero caer en la tentación de pensar en como debería ser mi vida, o al menos en como querría que fuera, por que sé que ahora mismo es perfecta.

Igual de perfecta, como cada momento en que me miras a los ojos y me sonríes. En ese momento en que veo que eres feliz, no necesito nada más…

Yo no soy de esas personas que quedan en la memoria, no soy de esas personas que en grupo se recuerdan. Siempre y tristemente al margen.