Que más da que las linias no sean versos y mi guitarra suene vacía.
Solo mi voz se deja llevar.
Algo no va bien. Soy yo. Necesito estar sola para quererme un poco más
y así quererte como quiero.
Me arranqué la raiz o se murío pensando en la cama. Por que el
yo siempre fué uno, pero el es el aliño de la vida.
Hace tiempo que no sueño con colores, ni navega en calma
mi mente. No le dejo tiempo a dejarme llevar por un libro,
ni una canción. La poesía quedó lejos y el dibujo más aún.
A mirar el cielo ya no alcanzo por que sentí que se me caía encima.
Y tejí mil preocupaciones, cosiéndolas en la cama, atrapándome
entre paredes de nostalgia y melancolía absolutas.
El ansia fué el peor ladrón de un cuento con moraleja.
Lo que aprendí, está en defensa de un ataque propio,
de un gol en propia portería.
No me quiero salvar de la vida.
No quiero que pasen los años y sentir que no he vivido.
No quiero leer una y otra vez la misma expressión de mi cara en el espejo.
No creo en los cuentos de hadas.
Quiero cada día pasión para almorzar.
Le cierro, sin un portazo, la puerta al miedo.