Nunca me habían hecho una sorpresa, y nunca creí que a la primera pudiese salirle a alguien tan bien.
Ese desconcierto que entra por los ojos observando lo que no te esperas. Esa timadura de pelo tuya por hacerme entrar en sitios que no eran.
Esos dos ojos tuyos que se posan en los mios y me invitan a seguirte donde quiera que vayas.
No se puede describir todo lo que llegue a sentir ese dia, y tampoco podré llegar a agradecerlo tanto como yo lo siento. Por que un gracias se queda corto, muy corto. Cortísimo.
Estuve como una nube, en medio del campo, con ese maravilloso paisaje y ese sabor tan dulce a pastel y a tí en la boca. Luego en el billar, en el cine abrazada a ti como siempre que vemos una peli. Y es que me encanta estar a tu lado y besarte tanto que me lleguen a doler los labios. Por que el mejor regalo fuiste tu aquella noche, como lo eres cada día. Pero en aquel momento supiste todo lo que me gustaba, y me diste la dosis justa de asombro, de pistas... Y el mensaje. En aquel momento solo supe mirarlo y saber que en este mundo no necesitaba nada mas que tú. Ya me dieron igual que los demás me felicitasen.
Desde entonces un globo amarillo gigante tiñe las paredes de mi cuarto. Y me recuerda aquel día, que ya nunca podré olvidar.
El día siguiente en la piscina, estabas que te salias. Para mi siempre brillas, pero aquel día, quizás los demás, hicieron que tu luz cegara. Te veia y no pude evitar pensar que eres perfecto. Quizas no del todo, pero si perfecto para mi. Parece que estes hecho a mi medida. Te adaptaste como nadie, eras tú 100%. Se te veia tan divertido, tan inteligente y tan sencillo a la vez.
Te quiero.
Siempre agradeceré todo lo que llegas a hacer por mí.
Haces que todo sea perfecto. Y me haces sentir especial, por dejarme estar a tu lado.
Gracias por hacerme sentir que tocaba el cielo con la punta de los dedos.

Rafa
30 jul 2008 | 02:19 PM
Te quiero!, gracias a ti por ser como eres.