Pensé que crecer era más bonito.
Cuando sería mayor conquistaría el mundo.
El mundo sigue girando y yo voy volviéndome gris.

Qué fué de aquella sonrisa permanente,
tan inocente,
cuando me quedaba fascinada solo por vivir.

En qué momento del camino se me apagó la llama.
¿Cuándo empezó la primera lágrima?

Antes lo triste era hermoso,
ahora me persigue y no me quiere soltar.
Y yo me canso de pensar
que era mentira lo de la felicidad.

Que decepción creer que alguien vendría a por mi.